México ocupa el segundo lugar a nivel mundial en obesidad
Los expertos definen obesidad como una enfermedad causada por un desequilibrio entre lo que se ingiere y lo que se gasta. Las calorías no quemadas se depositan en el cuerpo en forma de grasa y cuando ésta se acumula excesivamente, se produce la obesidad y es un grave problema de salud que afecta a un gran número de mexicanos. La mortalidad por enfermedades crónicas ocasionadas por la obesidad ha aumentado significativamente en los últimos años. Sobre este tema, la licenciada en nutrición, Nuria Jiménez, nos explica que dentro de la obesidad existen dos categorías: la mórbida* y la infantil. “La primera es la más común y la que tiene mayor cantidad de complicaciones asociadas. Para tratarla es necesario recurrir a la cirugía, porque las dietas no ayudan casi nada. Las técnicas utilizadas son: reseccionistas (inducir una mala absorción de los alimentos) o restrictivas (reducir el tamaño del estómago, por diversos métodos, para que la persona no pueda comer tanto). Esta última tiene menos efectos secundarios, pero no se pierde peso con la misma facilidad. Hay tres técnicas quirúrgicas para la obesidad mórbida: a) La gastroplastia vertical o técnica de Maxon. b) La gastroplastIa con banda gástrica ajustable. 3) El "by-pass" gástrico.
Además, nos explica que, por la localización del exceso de grasa en el cuerpo, existen dos tipos de obesidad: A) Central o androide (o tipo manzana). Más común en los hombres y donde la acumulación de grasa está principalmente en el abdomen y predispone a sufrir complicaciones metabólicas (especialmente diabetes tipo 2). B) Periférica o imoide (o de tipo pera). Más frecuente en mujeres y donde la grasa está ubicada básicamente en la zona de los glúteos y muslos y produce problemas de sobrecarga en las articulaciones, entre otras. “En cuanto a la obesidad infantil, se pueden presentar alteraciones endocrino-metabólicas que condicionan un mayor riesgo cardiovascular en la edad adulta. Este riesgo se relaciona, fundamentalmente, con la edad de inicio de la obesidad y con el tiempo de evolución. En México, hay unos cuatro millones de niños con algún grado de obesidad: uno de cada diez menores de cinco años; dos de cada diez, de cinco a nueve años, y tres de cada diez adolescentes”. Y nos explica que se puede hacer frente a este panorama: “Los tratamientos son variados, pero lo primero es la prevención: identificando el problema en sus inicios, cuando la persona comienza a variar o ganar peso. Los obesos deben ser considerados como enfermos crónicos que requieren tratamientos a largo plazo, con normas alimenticias, modificación de sus hábitos de conducta, ejercicio físico y terapia farmacológica. Los nuevos enfoques terapéuticos están basados en promover una pérdida de peso con programas de control de las enfermedades y problemas asociados, como vasculares, cardíacos y metabólicos. No es correcto perder kilos, sino masa-grasa, con pérdidas pequeñas y duraderas que impliquen una rentabilidad metabólica. En ciertos casos, los médicos pueden decidir que, además de cambiar la dieta y realizar ejercicio, es necesario completar el tratamiento con fármacos, que deben ser administrados bajo estricto control. O como ya explicamos, recurrir a técnicas quirúrgicas, aunque no todos son candidatos a ellas y en niños no se consideran”.
Causas y factores de riesgo “Uno de los factores principales que favorecen la obesidad”, continúa Nuria, “tiene que ver con el estilo de vida. El consumo de más calorías de las que son necesarias, una alimentación deficiente y la falta de ejercicio contribuyen al aumento de peso… y esto nos conduce a la aparición de enfermedades crónico-degenerativas, como cardiopatías, diabetes, enfermedades cerebro-vasculares, presión alta, elevación de grasas en sangre (colesterol y triglicéridos), cáncer, infartos y embolias, problemas de várices y dolor de rodilla o cáncer de colon, mama o endometrio, así como muerte prematura”. Los factores de riesgo pueden ser hereditarios y/o ambientales. Algunos de ellos son: Dieta, inactividad, factores psicológicos, genética, edad, embarazo, problemas médicos.
Tips para niños y jóvenes En general, los niños y jóvenes se vuelven obesos por no realizar actividades físicas, combinado con una mala alimentación. Lo recomendable es modificar estos hábitos de manera gradual y elevar el nivel de actividad antes de concentrarse en el peso. • Las terapias psicológicas también son de gran ayuda, ya que estos niños muchas veces son víctimas de burlas, bromas y comentarios agresivos que pueden dañar su autoestima. • Si los padres se alimentan sanamente y realizan alguna actividad física es más probable que sus hijos los imiten o se sientan motivados. • Los jóvenes deben tener 60 minutos de actividad física moderada mínimo 3 días por semana; más de 60 minutos favorece la pérdida de peso y el mantenimiento posterior. • Reducir el tiempo de televisión, computadora o juegos portátiles a menos de dos horas diarias. • Informar a las abuelas, tías y demás parentela que conviva con sus hijos, que los niños gorditos y de mejillas rojas no son sinónimo de niños sanos.
• Los niños y jóvenes deben comer sólo cuando tengan hambre y despacio. Evite utilizar la comida como recompensa o castigo.
• Hay que tener alimentos naturales en casa: fruta y vegetales en lugar de comida “chatarra” con alto contenido de azúcar, sales y grasas.
• Comer cinco porciones diarias de frutas y vegetales.
• Tomar agua natural en lugar de refrescos o bebidas dulces.
Tips para adultos • Comer de cinco a nueve porciones diarias de frutas y vegetales. Una porción equivale a una taza de vegetales crudos o media taza de cocidos o en jugo. Una porción de fruta equivale a una pieza de tamaño pequeño o mediano cuando es fresca, media taza de frutas frescas picadas, de lata o en jugo o un cuarto de taza cuando son deshidratadas. • Elegir alimentos con granos enteros, como el arroz y el pan integral. • Evitar los alimentos elaborados con azúcar blanca refinada, harina y grasas saturadas. • Evitar las porciones extremadamente grandes de los menús. • Evitar los alimentos con muchas calorías en una porción. Por ejemplo, una hamburguesa grande con queso y una porción de papas fritas tiene casi 1,000 calorías y 30 grs. o más de grasa. Si eliges un sándwich de pollo a la parrilla o una hamburguesa simple y una pequeña ensalada con un aderezo bajo en calorías, evitarás ingerir cientos de calorías y eliminarás gran parte de la ingesta de grasa. Recuerda que se puede lograr mucho con el tamaño de las porciones. • Realizar al menos 30 minutos de actividad (caminar o subir y bajar escaleras, por ejemplo) todos los días de la semana.
Plan 2010 contra la obesidad Durante estas primeras semanas de 2010, el Instituto Mexicano del Seguro Social, pondrá en marcha un plan estandarizado que comprende atención multidisciplinaria a pacientes con problemas de sobrepeso y obesidad, epidemia mundial que afecta en México a más del 70 por ciento de la población. Su objetivo es brindar un tratamiento integral y detectar oportunamente la obesidad y el sobrepeso. Este plan está a cargo de la Coordinación de Investigación en Salud de Programas de Enfermería del IMSS, y ofrece a la población derechohabiente un tratamiento con base en una metodología científica que le permitirá a la enfermera identificar el problema y dar una respuesta inmediata. El equipo multidisciplinario está conformado por cardiólogos, endocrinólogos, gastroenterólogos, dermatólogos, psicólogos y nutriólogos.
Las estadísticas del IMSS La obesidad es un problema de salud pública, porque afecta al 37 por ciento de hombres, 60 por ciento de mujeres y al 30 por ciento de los niños. México se ubica en el primer lugar a nivel mundial de menores con obesidad. En la actualidad, hay más menores con enfermedades que antes eran exclusivas de adultos, como diabetes mellitus 2, hipertensión arterial, malestares cardiovasculares, aumento de triglicéridos y colesterol. El problema de obesidad entre los niños de 5 a 11 años de edad es alarmante. En sólo 7 años, entre 1999 y 2006, el sobrepeso subió de 11.5% a 16.5%, y la obesidad se duplicó, al pasar de 4.5% a 9.4% La Secretaría de Salud informa que 10 millones de mexicanos sufren diabetes y cada año, mil niños desarrollan diabetes tipo 2. Más de cuatro millones de niños y 25 de cada 100 jóvenes, de entre 16 y 18 años, padecen algún grado de obesidad.
Las estadísticas de la OMS En su Informe anual, la Organización Mundial de la Salud afirmó que 1,200 millones de personas en todo el mundo tienen problemas de sobrepeso y obesidad; aproximadamente el mismo número sufren de desnutrición. Los estudios epidemiológicos muestran que el 55% de la población adulta presenta sobrepeso y el 22% es obesa. En las últimas 2 décadas, la obesidad tuvo un incremento de más del 30% en México, ligeramente mayor que en los Estados Unidos de Norteamérica (aunque este país sigue en primer lugar). En la Encuesta Nacional de Salud de México de 1999, 52.5% de las mujeres fueron clasificadas con obesidad (21.7%) o sobrepeso (30.8%), mientras que en 1988, 35.1% de las mujeres fueron clasificadas con obesidad (18.7%) o sobrepeso (16.4%).
GLOSARIO *Pandemia: Enfermedad que se presenta en forma de brote epidémico de gran intensidad y que afecta a gran parte de la población. *Mórbida: que padece enfermedad o la ocasiona.
Para mayor información: www.obesidad.net Licenciada en nutrición Nuria Jiménez Roal
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Información sobre banda gástrica consulta al 01800 0046 827 ó www.cirugiasdelaobesidad.com.mx (55) 5652 7538