El ruido, el estrés, la mala alimentación y otros factores han hecho que nuestros sentidos pierdan sensibilidad. Pero no todo está perdido, existen terapias alternativas que nos ayudarán a rescatarlos.
Cromoterapia: Es un método de armonización que ayuda a la curación natural de ciertas enfermedades por medio de los colores. Ellos corresponden a vibraciones que tienen velocidades, longitudes y ritmos de ondas diferentes, por lo que ejercen una influencia física, psíquica y emocional de las que no somos conscientes y que permite a nuestra energía vital alcanzar un estado que facilita la autosanación.
Por ejemplo, ciertos colores como el rojo, el naranja o el amarillo son astringentes. El azul favorece la extraversión, mientras que el rojo aumenta la introversión. En otras circunstancias, el rojo y el naranja hacen subir la temperatura de una habitación, pues son los llamados colores “calientes”. Otros, por el contrario, como el azul, el índigo o el gris son fríos. La cromoterapia fue una de las prácticas más importantes de la medicina tradicional de las grandes culturas como la china, hindú y griega.
Musicoterapia: La terapia musical se refiere al uso de elementos como el sonido, el ritmo, la melodía y la armonía con el fin de favorecer el bienestar físico, emocional, mental, social y cognitivo. Ésta se basa en el principio de que todos los malestares tienen su origen en el cerebro, el cual manda señales al organismo produciendo diversos padecimientos. Se ha demostrado que la música genera en nuestro organismo ondas electromagnéticas cerebrales coherentes que “ordenan” nuestras funciones. La música produce en el cerebro sensaciones que lo llevan a la relajación; por lo tanto, se anulan los impulsos que producen la enfermedad, obteniendo -en la mayoría de las ocasiones- resultados sorprendentes.
Kinestesia La kinestesia o cinestesia es la percepción del equilibrio y de la posición de las partes del cuerpo. El concepto tiene su origen en los términos griegos koiné (“común”) y áisthesis (“sensación”), por lo que etimológicamente hace referencia a la sensación o percepción del movimiento; se trata de las sensaciones que se trasmiten de forma continua desde todos los puntos del cuerpo al centro nervioso de las aferencias sensoriales. En otras palabras, la kinestesia es el sentido que permite a una persona definir la orientación óptica, gustativa, táctil, olfativa y de coordinación. Es un concepto, por lo tanto, vinculado con la psicología. Los especialistas afirman que distintas técnicas de la gimnasia cerebral permiten aplicar el movimiento para incrementar la potencialidad del aprendizaje y los recursos y talentos personales. Por eso, a través de una serie de ejercicios, la kinestesia puede crear sinapsis cerebrales fuertes que estimulan fluidos energéticos como la dopamina y la endorfina. Leer, realizar ejercicios matemáticos y aprender cosas nuevas son algunas propuestas para la gimnasia mental. Un ejemplo es el Pole Dancing o baile de tubo.
PARA MOVER EL CUERPO Esta es una forma de danza reconocida en todo el mundo y el resultado de la evolución de disciplinas que se practicaban en el pasado. En el siglo XII se definía como un baile a la fertilidad. Recientemente, en los 80’s, surge el Palo Chino, en cuya disciplina los acróbatas escalan altos tubos de acero, se deslizan hacia abajo y sostienen posturas que requieren mucha fuerza y agilidad. Algunas de estas acrobacias han sido incorporadas en esta técnica. Se ha mostrado como un ejercicio muy completo: ayuda a tonificar todo tu cuerpo: brazos, piernas, glúteos, espalda y abdomen. También mejora la elasticidad, balance, agilidad y coordinación. Está diseñada para mujeres de todas las edades y estaturas. Durante las sesiones se trabaja de forma gradual, reforzando cada músculo del cuerpo para poder hacer los giros y acrobacias correspondientes a cada nivel. También ayuda a bajar de peso, ya que el calentamiento y el baile incluyen ejercicios aeróbicos que aumentan el ritmo cardíaco.
Además de los beneficios físicos, las mujeres sufren una transformación. Las sesiones de Pole Dancing las reconectan con su energía femenina, explotan su sensualidad y aprenden a conocer el lenguaje de su cuerpo. De una forma muy sutil, ayuda a sentirse sexy y a aumentar la confianza en ellas mismas sin necesitar de nadie ni nada que las haga sentir así, sólo los movimientos de su cuerpo, hasta conseguir una nueva actitud. La improvisación y espontaneidad del ejercicio se complementan de forma individual con la técnica del baile. ¡Conócela y descúbrete! Más información: www.yonishakti.com (55) 1041 2597
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