¡Claro que sí! Basta con que tengas las herramientas correctas.
Debes ser consciente de que conseguir trabajo ¡se convierte en un trabajo! Y debes comprometerte para poner todo tu esfuerzo, disciplina, habilidad, entusiasmo y paciencia para obtener el resultado que buscas. Cuida y toma en cuenta los siguientes factores, pues la suma de éstos puede llevarte el éxito deseado:
¿Qué buscas? El primer paso es delimitar el tipo de ocupación que quieres y a partir de ahí buscar las ofertas que se adapten a tu perfil, experiencia y motivación. Para ello es importante que realices una autoevaluación en la que debes citar: tus objetivos a corto y largo plazo, limitaciones, intereses, valores, preferencias, habilidades… y también aquello que puedes aportar, como experiencia, conocimientos, formación, logros cumplidos, talento, etc. Al hacerlo serás realista con tus capacidades y estarás segura de lo que quieres y lo que estás dispuesta a dar; así también puedes evitar la pérdida de tiempo y frustración en entrevistas que nada tienen que ver con tu campo laboral.
Dónde y cómo buscar Los anuncios en el periódico o bolsas de trabajo siguen siendo una buena opción, sin embargo no lo son todo; si tienes interés por una o varias empresas en particular, consigue los datos de las personas encargadas de contratar al personal (nombre completo, teléfono, dirección, cargo, correo electrónico) y envíale tu currículum y una carta de presentación donde des a conocer tu interés por formar parte de ellos (no importa que no estén solicitando personal); después, da seguimiento telefónico. Conseguir contactos personales directos te pueden acercar a obtener una entrevista. Una de las herramientas más utilizadas hoy en día son las bolsas de trabajo en la web. Inscribirse en ellas y subir tu currículum es muy fácil, pues te llevan de la mano y así amplías tus oportunidades. Actualmente la mayoría de las empresas ofrecen un correo electrónico especial para recibir currículums. Puedes consultarlo. Algunas redes sociales ofrecen espacios para la búsqueda de empleo; y si tienes un blog, puedes explotarlo creando un portafolio para exhibir tu trabajo.
Tu carta de presentación El currículum contiene tu vida laboral y se vuelve el lazo de interés entre el empleador y tú, por ello es tan importante que contenga los siguientes datos: Nombre y apellidos, lugar y fecha de nacimiento, estado civil, dirección personal, número de teléfono de contacto, dirección de correo electrónico; último grado de estudios únicamente; cursos o seminarios realizados; experiencia laboral (señalando fechas, empresas, puesto y funciones realizadas); los idiomas que dominas y los certificados que así lo acrediten; y tus conocimientos en informática.
Es importante que la redacción del currículum sea clara, breve y precisa, con excelente ortografía y de una a dos hojas como máximo; no debe llevar fecha ni firma; debe entregarse limpio, en papel blanco y en original. No se cita el sueldo deseado.
Entrevista de trabajo La primera impresión es decisiva. Por esto, al acudir a una cita para conseguir empleo, camina derecho, con seguridad, saluda de mano y por su nombre a quien te esté entrevistando; míralo a los ojos, compórtate con naturalidad, pero sin ser confianzuda. Concéntrate en la platica, manifiesta tu interés y buena opinión acerca de la empresa; evita gestos que delaten tu nerviosismo, como tocarte el cabello o moverte mucho; no interrumpas, si no comprendes algo, pide que te lo expliquen de nuevo. Al terminar la entrevista agradece el tiempo que te otorgaron y deja en claro si tú los llamas para saber su decisión o ellos lo hacen.
¿Cómo vestirte? Hazlo discretamente, de acuerdo a tu edad y al puesto al que aspiras. Evita prendas y colores llamativos, escotes o transparencias; el cabello debe estar bien peinado y lucir limpio; los accesorios grandes o ruidosos son una mala opción, así como las uñas largas y en colores fuertes; olvida los jeans, las prendas de piel o playeras y no estrenes ropa, pues puedes sentirte incomoda y eso ¡se notará! Puedes usar un traje sastre en negro, azul marino o gris (estos tonos denotan poder); el maquillaje debe ser ligero, no abuses de las sombras, ni del labial; los zapatos, impecables y un perfume suave es lo ideal; la fórmula para vestir es: sencillez, naturalidad y buen gusto.
Listo… ya tienes a la mano las herramientas necesarias para hacer de este 2010 el año de tu realización profesional. Un último consejo: no te desanimes. Si al primer intento no lo logras, persevera. Siempre habrá posibilidades alternas, como el autoempleo.